Métricas principales para medir el resultado de tus estrategias

Cecilia Quinteros
Redactora



La importancia de las métricas


Muchos creen que el éxito de un plan de acción está dado sólo por los resultados de las estrategias aplicadas, olvidando así una de las etapas más importantes, que es la de la medición. Medir es imprescindible para poder detectar cuales de todas las estrategias que estamos aplicando funciona, cuáles no y en base a eso tomar las mejores decisiones en beneficio de alcanzar las metas propuestas.


Sin embargo, la cara de la otra moneda de la medición es que hoy en día, gracias a muchísimas herramientas que hay disponibles, se puede medir casi todo y corremos el riesgo de acabar atrapados bajo una enorme ola de gráficos y cifras. Por este motivo, es necesario tener claro a cuántos y a cuáles de esos datos debemos prestar atención. Acompáñame a lo largo de estas líneas a descubrir las métricas principales para saber si tus estrategias funcionan o no 👍

Métricas principales para tus estrategias


KPI

Para empezar, es muy importante tener en claro la definición de este término con el que debes familiarizarte si vas a empezar a medir los resultados de tus estrategias. 

Las siglas KPI se refieren a una medida numérica que sirve para valorar el rendimiento de una estrategia empresarial. Son las siglas de Key Performance Indicator, que se puede traducir como Indicador Clave de Rendimiento. Cuando se utilizan diferentes indicadores de este tipo se puede establecer cómo se encuentra cierta área de un negocio en un momento concreto.

Como ya hemos mencionado más arriba, existen muchos indicadores que se pueden medir. A continuación voy a nombrar solo 5 de ellos en los que puedes enfocarte a la hora de evaluar el resultado de las diferentes acciones que se están aplicando en tu negocio.

1. Tráfico web

Cuando de presencia online se trata, uno de los primeros pasos para un negocio que quiere insertarse en el mundo digital, es sin duda la creación de un sitio web que genere oportunidades. Y no caben dudas de que la principal puerta de entrada para estas oportunidades es el tráfico web, es decir, la adquisición de visitantes para tu sitio web o blog.

Las páginas web representan la base de una estrategia de Marketing Digital. Son ellas quienes aseguran la presencia digital de una empresa. A través de sitios, páginas o blogs se atraen leads, se construyen relaciones con el público, se dialoga con los consumidores y se cierran ventas 💪

Por este motivo es tan importante elaborar estrategias y acciones que ayuden a las empresas a destacar en Internet, llamar la atención del público y lograr el clic que garantice su visita.

El tráfico web es todo el alcance, visitas y visualizaciones de un sitio web, página o blog. En otras palabras, se refiere al número de accesos que un contenido recibe en Internet. Es el corazón de una marca en la red. Sin él, es muy posible que tu público no logre conocerte y, como consecuencia, no realices las ventas de tu producto o servicio cómo te gustaría.

Puedes medir estos valores utilizando Google Analytics, que es una herramienta que te muestra estadísticas interesantes sobre el tráfico de tu web.

Las principales métricas que miden el tráfico web son: páginas vistas, número de usuarios únicos/mes, tiempo de permanencia en la página (nos sirve para inferir si los usuarios han leído realmente el contenido y, por tanto, si ha sido de interés) o la tasa de rebote.

Hoy, las acciones se orientan mucho más a la obtención de tráfico de calidad, pero el número de visitantes sigue siendo un parámetro esencial que interpretar junto a otros datos.

2. Tasa de conversión

El tráfico es importante, pero lo es aún más convertir esas visitas en clientes potenciales, conocidos en marketing como leads. No sirve de nada tener una fuente de tráfico para atraer a muchos visitantes si no convierten. Si no logras que los usuarios hagan la acción deseada, hay algo malo con tu estrategia: o estás atrayendo a los visitantes equivocados que no tienen mucha relación con tu empresa o el contenido que ofreces no es suficientemente interesante para que tu público objetivo deje el contacto para iniciar una relación.

Para transformar una visita en un lead se necesita conseguir toda la información que sea posible de cada usuario e incentivar al usuario para que lo haga. Para lograrlo, se utilizan distintas técnicas, como formularios que se rellenan para obtener algo a cambio: más información, un ebook, suscribirse a una newsletter, etc o la implementación de un diseño CRO, enfocado en que los visitantes realicen una conversión 👉Haz clic aquí para conocer más

En este sentido, otra métrica muy importante es la tasa de conversión, la cuál es muy utilizada para medir resultados. Sus objetivos pueden variar dependiendo de las metas propuestas por el negocio y es útil tanto en relación a la inversión del negocio, por ejemplo cuantos leads realmente generaron ventas y también para estrategias de Marketing, por ejemplo la cantidad de visitas a una web que se registraron para un evento, en este caso se formularía de la siguiente manera: cantidad de leads convertidos / cantidad de visitantes * 100 = % de tasa de conversión de leads.

Un lead de calidad representa una oportunidad, esto hace referencia a  aquellos Leads que, después de pasar por calificación, pueden ser realmente considerados una oportunidad de negocio para la empresa. Generalmente, el Lead llega a esa etapa cuando también ha demostrado su interés por la solución que tu empresa ofrece, y no solo por tu contenido.

Éste es un número muy importante, ya que son los que serán abordados directamente para la venta. Y, como están más maduros que los Leads que acaban de iniciar una relación contigo, la oportunidad de venta es mayor.

Pero, de la misma forma que con Leads, no debemos mirar sólo al número absoluto de oportunidades generadas, sino el porcentaje de Leads que de hecho llega a esa fase.

Si la generación de Leads es grande, pero la generación de oportunidades no, esto puede indicar que, después de que el visitante se convierte en Lead, no se nutre con el contenido suficiente para convertirse en una oportunidad de negocio, o también que los Leads generados no son muy calificados 👀

4.Tasa de rebote

La única manera de saber si nuestros usuarios le están dando la atención que merece nuestra web, es a través de la métrica conocida como la tasa de rebote (también conocida como bounce rate en inglés, o porcentaje de rebote).

Google define la tasa de rebote como el porcentaje de usuarios que solo vieron una página dentro de tu sitio. En otras palabras, si un usuario llega a tu sitio web, ve solamente una página sin hacer clic en ningún botón ni navegar a otro lugar, se considera que “rebotó”. Si se suma todos esos usuarios, y se divide entre el número total de visitantes, se obtiene la tasa de rebote. Por lo tanto, una tasa de rebote mayor significa que más visitantes están abandonando tu sitio web después de ver una sola página y no están interactuando.

Hay muchas razones por las cuales los usuarios no interactúan con una web, siendo el diseño uno de las más básicas: si una página web no se ve suficientemente confiable o profesional, los usuarios prefieren irse a otro lado. Por lo que es fundamental conocer las buenas prácticas de diseño web.

La tasa de rebote o bounce rate habla también de cómo están funcionando tus campañas publicitarias. Es posible que estés consiguiendo muchos clics con diferentes esfuerzos de marketing, pero que no sean de la gente adecuada porque las palabras clave que estás usando no son las óptimas, y por eso salen rápidamente de tu web.

5.ROI (Return Of Investment)

El retorno de la inversión, o ROI, es otro indicador que sin duda debes tener en cuenta y me atrevería a afirmar que es uno de los más importantes. Este mide la relación entre lo que hemos invertido en una acción de marketing y el beneficio real que esa acción nos ha traído. No es otra cosa que la rentabilidad, y las campañas digitales no se diferencian en ese aspecto de cualquier otro empleo de medios y de tiempo.

Para calcular el ROI debemos aplicar su fórmula matemática: ROI= (Ingresos – Inversión) / Inversión

El resultado final suele expresarse en porcentaje, por lo que el resultado final se multiplica por 100. Tendríamos ROI= ((Ingresos – Inversión) /Inversión) x 100.

Por otro lado, es importante destacar también que en el caso de que por ejemplo, el principal objetivo que persigue tu negocio no sea aumentar el número de ventas sino hacer branding o generar leads,  también es posible medir el ROI pero con algunas particularidades. 

Las campañas de branding tienen unos efectos más bien a medio o largo plazo. Estas acciones no nos arrojan una cifra de retorno exacto. Por lo tanto, se debe establecer una serie de KPIs en función a los objetivos de la campaña. Por ejemplo, ¿aumentan las búsquedas orgánicas de la marca? ¿Aumenta el número de seguidores y/o menciones en redes sociales?

Las campañas de Branding tienen una mayor dificultad a la hora de calcular el retorno en términos monetarios. Ya que contribuyen a las ventas, pero no tienen una incidencia clara visible en ellas. Podemos hacer estimaciones en porcentajes, pero no tendremos el dato preciso. Es preferible englobarlas en el ROI general de todas las acciones.

Conclusión

Estas son algunas de las métricas principales que puedes medir para saber si las acciones que estás aplicando están realmente funcionando. Ten en cuenta que para que tus estrategias tengan éxito debes tener claro cuales son los objetivos de tu negocio y en base a ellos identificar los indicadores principales a medir. Esto te permitirá desarrollar acciones basadas en datos reales, tomar decisiones sobre los desafíos con mucha más facilidad y lo más importante, utilizar el dinero de la manera más óptima posible. Ahora que ya conoces los principales indicadores a tener en cuenta es momento de evaluarlos y hacer las mejoras necesarias para impulsar tu negocio.

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